Noticias de la Embajada
Comentario de la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, acerca del desarrollo de la situación en Venezuela, presentado en rueda de prensa del 14 de julio de 2017
Con atención seguimos el desarrollo de la situación en Venezuela. La posición de Rusia respecto al arreglo de la crisis política en este país está bien conocida y se mantiene invariable. Nos pronunciamos exclusivamente a favor del diálogo pacífico en el marco del orden constitucional, por el imperativo de lograr compromisos entre las partes opuestas rechazando cualquier tipo de injerencia destructiva desde afuera.
Sin embargo, como muestran los hechos acontecidos en los últimos días y horas, el cálculo de las autoridades de que se disminuya la agresividad de los elementos radicales no se está confirmando. Lamentamos tener que constatar, que de ambas partes prevalece la lógica de confrontación directa, agravada por elementos de fuerza empleada de forma recíproca, lo cual provoca nuevos enfrentamientos cuyo saldo se expresa en la sangre derramada y pérdida de vidas humanas, incluso de menores de edad.
Consideramos indignante y al margen del sentido común la práctica absolutamente salvaje e inadmisible del uso por los radicales opositores a niños como “escudo humano”. Al respecto, quisiéramos referirnos a la declaración hecha los últimos días por la UNICEF, socio importante de la Federación de Rusia en la esfera de fomento al desarrollo internacional. Estimamos necesario llamar la atención de la comunidad mundial (en primer lugar, de aquellos que abogan con ardor por el cambio anticipado del poder en Venezuela) a que es inadmisible utilizar tales métodos para sacar beneficios políticos.
Subrayamos lo peligroso que son los intentos que emprenden las fuerzas antigubernamentales de carácter radical para enmarcar la lucha política en el formato de enfrentamientos violentos. Preocupan sobremanera los planes elaborados por la oposición radical de desestabilizar la situación a través de las llamadas “protestas sin retorno” con el fin de paralizar la actividad económica y desorganizar, en general, la vida social en el país.
No coadyuva a encontrar soluciones pacíficas la libre interpretación de la Carta Magna del país que hacen las fuerzas políticas opositoras, obviando la opinión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, para argumentar sus acciones encaminadas a desconocer el Gobierno legítimo y organizar estructuras de poder paralelas tras llevar a cabo, el 16 de julio, el llamado plebiscito de dudoso basamento jurídico.
Un enorme peligro contienen las declaraciones públicas y abiertas de ciertos personajes opositores dirigidas a representantes de las Fuerzas Armadas instándoles a desobedecer las órdenes del mando superior e instigándoles a que se pronuncien en contra del Gobierno del lado de los manifestantes.
No puede menos que causar inquietud el hecho de que los atacantes reclutados por las fuerzas radicales vienen ampliando su arsenal de métodos de confrontación armada. Recientemente, en una zona de Caracas que suele ser usada para los plantones siete oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana fueron gravemente heridos producto de una explosión de bomba colocada por los paramilitares. Parece inconcebible que ciertos periodistas sabían sobre el explosivo y sin haber avisado a la policía se acomodaron para filmar el suceso a una distancia prudente. Quien no lo cree, puede ver el video correspondiente en Internet. Queda la sensación de que los organizadores de las protestas atribuyen una primordial importancia a la producción de videos sensacionalistas y ultratendenciosos para divulgarlos en el exterior. Situaciones similares se dan no solo en Venezuela.
Creemos necesario que se reanuden en breve unas negociaciones responsables entre el Gobierno y la oposición con el fin de elaborar una solución de compromiso, rechazar los escenarios violentos y prevenir que el país se deslice hacia el abismo de un conflicto armado.
Saludamos la decisión de las autoridades venezolanas de liberar de la prisión y pasar al régimen de casa por cárcel a uno de los líderes opositores, Sr. Leopoldo López. Una señal inequívoca que muestra la disposición de buscar compromisos, al parecer, debería suponer algún gesto recíproco por parte de la oposición, lo cual lamentablemente no se ha dado aún.
En cuanto a la misión de mediadores internacionales, la misma debe ser formada exclusivamente a propuesta o con el consentimiento expreso de ambas Partes. Los intentos de imponer recetas ajenas para arreglar la situación o de presionar a una de las partes y menos aún, una abierta intromisión en los asuntos internos de Venezuela son inadmisibles.
Quisiera recordar una vez más que Rusia se opone a que los acontecimientos venezolanos se traduzcan en un conflicto incontrolable. No vemos alternativa al diálogo pacífico como método para estabilizar la situación en este país. Consideramos que es un callejón sin salida lo que proponen ciertas fuerzas externas que buscan emplear los famosos guiones y matrices de “revoluciones de colores” que sólo acarrean mermas para el orden constitucional y traen mayores sufrimientos para ciudadanos de a pie.