Noticias de la Embajada
Comentario del Departamento de Información y Prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia acerca de la situación en Venezuela
17 de agosto de 2017
Según la información que llega de diferentes fuentes, en Venezuela se notan los primeros indicios de disminución de la confrontación de fuerza entre la oposición y el Gobierno. Al comenzar su trabajo la Asamblea Nacional Constituyente aprobó una serie de decisiones prácticas con el fin de corregir la situación política, una de las cuales es la preparación y la celebración de las elecciones regionales pautadas para el próximo octubre. Algunos partidos que forman parte de la coalición opositora han anunciado sus intenciones de participar en las mismas. Según las estimaciones de observadores, ello se puede interpretar exactamente como un paso para superar las discrepancias que existen en la sociedad venezolana y solucionar los problemas socio-económicos acumulados, en el marco del proceso democrático y de acuerdo con las normas constitucionales.
En este contexto, no deja de causar preocupación la posición de algunos líderes mundiales que hacen caso omiso de las nuevas realidades políticas que se están formando en Venezuela. Los intentos continuos de socavar la situación y ejercer presión sobre las autoridades venezolanas son extremadamente destructivos porque amenazan al frágil equilibrio que se ha perfilado. Cada vez se hace más evidente que el objetivo de estas acciones no consiste en conseguir la paz y la prosperidad de este país, sino materializar sus propias intenciones políticas ambiciosas, que no tienen nada que ver con la vida de la gente en Venezuela.
Consideramos inadmisible la aplicación de sanciones económicas unilaterales e ilegales, cuyos resultados afectarán, en primer lugar, a los sectores de la población más vulnerables. Es más, son inaceptables las amenazas de posible uso de la fuerza militar extranjera para “poner fin a la tragedia que se desarrolla en Venezuela” (declaraciones del Presidente de EE.UU., Donald Trump). Tales maniobras van en contra de los principios del Derecho Internacional de la no intervención en los asuntos de los Estados soberanos y del rechazo al uso unilateral de la fuerza. Consideramos esas declaraciones como un ataque no sólo contra Caracas, sino contra la región entera. No es casual que la mayoría de los países latinoamericanos, incluyendo a aquellos que mantienen una línea dura antichavista, condenaron rotundamente tales intenciones y manifestaron que la solución pacífica de la crisis venezolana no tiene alternativa. Lo confirman las declaraciones públicas de los portavoces, Jefes de Estado o Cancilleres de estos países, así como los múltiples contactos de las autoridades y diplomáticos rusos con los representantes de esta región.
Estamos convencidos de que los venezolanos mismos son capaces de resolver los problemas que enfrentan contando con el apoyo constructivo de la comunidad internacional responsable, sin recetas impuestas desde el exterior en forma de ultimátums.